A la hora de hacer la lista de la compra, tenemos los alimentos saludables en mente, pero al llegar al supermercado podemos cambiar de opinión, ¿por qué? Según una reciente encuesta, el precio es el culpable.
Las prisas, la rutina, los días interminables y los horarios frenéticos son el pan de cada día de muchas personas y comer fuera un hábito cada vez más extendido.
La alimentación de una persona que hace deporte con mucha frecuencia tiene particularidades frente a la que lleva gente con una actividad física mucho menor.
Todas queremos lucir una piel dorada de cara al verano y para ello, antes de tomar el sol, se pueden tomar algunos alimentos que ayudan a conseguir un bonito bronceado.
Sentir ansiedad y estar estresadas es lo más normal del mundo. Tenemos una vida muy activa con mil cosas en la cabeza. Pero hay que controlarlo y no darse atracones.